¡A la luna! Minisatélites en impresión 3D


No son siempre las personas más experimentadas las que rompen el molde, sino los jóvenes, los imberbes, quienes encuentran una manera de ir más allá y cambiar los paradigmas de nuestras sociedades. Un ejemplo muy claro de eso pueden llegar los sietes estudiantes del Instituto Burgo-Ignacio Echeverria de Las Rozas en Madrid, que han podido crear un minisatélite basado en las impresiones en 3D, llamado cariñosamente como “la burgoneta espacial”.

Y es que no son palabras menores cuando mencionamos que semejante artilugio fue galardonado por la Agencia Espacial Europea, superando a otros quince grupos estudiantiles del continente en el proceso, así que podemos decir que este proyecto de impresiones en 3D no ha sido poca cosa, ¿no es así?

Se puede destacar gran mayoría del proceso puesto que se está tratando de uno de los proyectos más vanguardistas en la época reciente: el satélite es del tamaño de una lata de refresco, pero ha podido ser elaborada a través de una impresión en 3D, proporcionándole una mayor resistencia y durabilidad al no tener construido por los materiales más convencionales.

Si bien es cierto que esto es solamente una versión beta –estamos hablando de un proyecto realizado por estudiantes-, se puede llegar a convertir en el plano por el que se pueden guiar entidades de mayor envergadura para poder consolidar nuevos proyectos a futuro en todo lo relacionado a satélites e impresiones en 3D. Pero, ¿cuáles son exactamente los beneficios de esto? Aquí están algunos:

  • Habría un menor gasto en recursos a la hora de trabajar con los satélites de estas características.
  • Requeriría una menor cantidad de tiempo a la hora de construir dichos satélites, lo que permitiría mayor eficiencia y efectividad en todo tipo de cuestiones relacionadas a esto.
  • Una mayor efectividad a la hora de plasmar las ideas de los creadores: las impresiones en 3D permiten complementar lo que la mano humana no puede lograr de forma manual, creando modelos más completos y funcionales.

Ciertamente esto es solamente el paso inicial; se van a requerir muchos intentos y muchas modificaciones para poder llegar a la versión definitiva, pero no se puede negar la calidad de lo logrado por este grupo de estudiantes madrileños y las influencias que pueden llegar a tener en el futuro de las impresiones en 3D.

Una gran innovación que puede llegar a marcar una diferencia significativa en la manera en que se trabajan con los satélites.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

uno + diecinueve =