Restauran un avión de la Primera Guerra Mundial mediante impresión 3D


Las nuevas tecnologías de fabricación aditivas han ayudado a revitalizar la industria aeroespacial en muchos aspectos al permitir la creación rápida de prototipos, así como la fabricación de piezas más ligeras y eficientes. Esta tecnología no sólo ha sido útil en la creación de innovaciones futuristas dentro de la industria, sino que también ha ayudado a restaurar aviones antiguos, ayudando a conservar la historia de la aviación.

En el Museo de Combate Aéreo de Topeka (Topeka Air Combat Museum) en Kansas, un voluntario ayudó a restaurar la réplica de un avión de combate de la Primera Guerra Mundial mediante el uso de tecnologías de impresión 3D, lo que permite a los visitantes ver el avión en todo su esplendor.

El avión, un De Havilland 2, fue recibido por el museo en 2015, aunque sólo el 80% de su estructura estaba intacta y un motor trasero había desaparecido. En el museo consultaron con uno de sus voluntarios con más talento, Gene Howerter, para realizar el trabajo de restauración, aunque con 75 años decidió que era demasiado trabajo.

Así que el testigo lo tomó Huw Thomas, profesor asociado de diseño industrial de la Universidad de Kansas. Normalmente, las restauraciones del museo requieren una serie de materiales entre modernos y tradicionales como la madera, trozos de metal, pegamento y pintura, pero Thomas prefirió utilizar el diseño digital y la impresión en 3D.

Así fueron capaces de volver a crear un modelo digital del motor trasero que faltaba con la ayuda de un manual de 1915. El proceso de diseño tardó aproximadamente 60 horas en completarse. Para la impresión en 3D real del motor, que se completó mediante una serie de piezas pequeñas, se utilizaron las instalaciones de la Universidad de Kansas, equipadas con dos impresoras 3D LulzBot Taz.

Con estas impresoras 3D, llevó alrededor de 400 horas imprimir las piezas del motor de avión y también cada uno de sus nueve cilindros. Después se montaron utilizando un adhesivo fuerte.

El motor de impresión 3D, que se completó sin costo alguno (excepto materiales) de Thomas, se dio a conocer a los visitantes del museo el miércoles 26 de abril de 2016.

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